Lo cortés no quita lo valiente, así reza un viejo refrán, y que últimamente parece decir lo contrario. El pasado sábado se presentó en Santo Domingo Pedro Guerra, cantautor español, y como habría de esperarse la prensa quería hablar con él, de él y de sus cosas. Vianco Martínez fue uno de esos periodistas. Según leí en Listín Diario, él, el artista y la compañera de éste habían combinado una entrevista antes del concierto en el Teatro Nacional, y como combinado estaba Vianco llegó y se sentó a esperar su turno. Mas, sin saber porqué ni por quién, dos orangutanes, que me disculpen los de la selva, se aproximaron a este periodista y lo sacaron del local a patadas y empujones hasta el parqueo.
Hoy, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa someterá a la justicia a los miembros que ofrecían seguridad al artista Pedro Guerra, pero yo pienso que ese grupo debería exigir a los empresarios artísticos que tengan mayor cuidado al momento de contratar a los guardaespaldas, espalderos o como quieran llamarle para que brinde "seguridad" a los artistas.
Ellos, los que firman contrato para que X artista vaya a República Dominicana a hacer un show deberían exigir algo más que brazos fuertes, con músculos desarrollados y la estatura de una mata de coco. Deberían requerir, piensa esta humilde servidora, un mínimo de cortesía para que estos tigres de calle puedan tratar a las personas, sobretodo a los/as representantes de los medios de comunicación.
El sábado pasado fue el turno de Vianco sumarse a la lista de víctimas que estos leones sin melena que andan en dos patas y que, supuestamente, representan seguridad han incrementado sin que nadie diga o haga nada contra eso.
Quiera Dios y la justicia dominicana que esta situación cambie, porque de lo contrario Vianco no será el último de la fila. Ya está bueno que la soga se rompa por lo más fino.
lunes 25 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




2 comentarios:
Me indigné cuando leí lo que le pasó a la Vianco. Este es un problema que hace tiempo venimos padeciendo los reporteros locales e internacionales, cuando tenemos que entrevistar a un artista, de cierta fama.
Lástima Noda que los "orangutanes", no son sólo esos fortachones de cabeza hueca que ves que contratan para estar con un artista, pues los principales "orangutanes" son los empresarios, sobre todo los jóvenes, como Cesarito Suárez por ejemplo, que no tienen piedad para maltratar a la prensa que trata de acercarse a sus artistas.
Ya me han dado la queja de que Simon Díaz, también es igual de desagradable cuando quiero serlo con los periodistas....
Esto que le pasó a Vianco, ya lo veía yo venir, y es una pena que le haya tocado a un comunicador de tanto respeto y prestigio como Vianco Martínez.
Yo pasé un terrible rato el sábado también cuando intenté entrevistar a Cristian Castro en el hotel Jaragua...Me sentí indignada, aabochornada, humillada a tal punto que me pregunté ¿¿hasta cuando estarás con un micrófono en mano cayéndole atrás a estos idiotas?? pero luego pensé, esto fue lo que estudié, es la carrera que amo, ¿qué hago, me retiro??
Les juro que llegué a la determinación de buscarme a otra persona que me cubra espectáculos porque yo ya llegué al tope de la desesperación y mucho más, luego de ver lo que le sucedió a Vianco Martínez.
Pienso que el colegio de periodistas debe hablar sobre esto, y pedir respeto para los periodistas, no sólo los que cubren esa fuente de espectáculos, sino para toda la prensa en general.
Me causa mas que dolor el ver que una persona con la educación, ecuanimidad y caballerosidad que caracteriza a Vianco halla sufrido tal vejamen.
Lamentablemente muchas veces no es el artista, sino el circulo que le rodea. Y se les olvida que ustedes, son los que hacen que ellos brillen, y son el medio por el cual "el mundo los conoce".
Espero que uno agresión de tal índole no quede impune.
Bendiciones
Publicar un comentario en la entrada